HLC3 Cata de vinos de DDOO andaluzas

Dias 5 y 12 de febrero

 

 

Sobre el comportamiento de la Vid

La calidad final del vino depende, en parte, del proceso de elaboración pero la obtención de buenos vinos exige, disponer de uvas de calidad. Durante el proceso de maduración de la uva las sustancias responsables de la calidad se depositan casi paralelamente a la acumulación de azúcares y a la disminución de acidez, de tal forma que el concepto de calidad óptima de la cosecha tiende a identificarse con la concentración máxima de azúcares en las bayas. Esto no es rigurosamente cierto.

Los indicadores del nivel de calidad alcanzado en la uva  varían según la zona.  En las zonas septentrionales, más frescas, es cel contenido en azúcares  , y en las zonas meridionales, más cálidas,es mantener una acidez suficiente y unos aromas persistentes.

La calidad de un vino viene determinada por el equilibrio armónico entre sus componentes.

La calidad final de la uva depende en gran parte de la interrelación clima-suelo-planta y de las modificaciones que sobre este sistema impone el viticultor con las técnicas de cultivo.

La relación clima-producción- calidad es diferente para cada variedad.

El clima de un lugar, resulta difícil de conocer y de definir. Es imposible repetir exactamente las condiciones de un clima en el espacio y el tiempo.

En muchos casos, se han buscado relaciones entre las características del medio y ciertos parámetros de calidad del mosto, desarrollando un gran número de índices climáticos, utilizados para la caracterización de regiones vitícolas y que, en general, se refieren a la evaluación de las condiciones necesarias para conseguir una buena maduración de las uvas.

En los climas septentrionales los elementos del clima más importantes son los relacionados con el nivel energético suministrado a la planta, es decir, temperatura e insolación.

Os dejo el enlace al documento de trabajo

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